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PRESENTACIÓN DE LOS CAPITULARES AL SANTO PADRE
9 de junio del 2000
Hermano Álvaro Rodríguez Echeverría, FSC
Superior General |
Beatísimo Padre:
Es con profunda alegría y agradecimiento que tengo el gusto de presentar a Su Santidad los Capitulares, Consultantes y miembros del Staff de nuestro 43º Capítulo General. Al agradecerle el que haya encontrado un tiempo para nosotros en pleno año jubilar tan lleno de actividades para Usted, quiero agradecerle también su Carta de aliento con ocasión del centenario de la canonización y el cincuentenario de la proclamación como Patrono de los educadores cristianos de San Juan Bautista de La Salle.
Nuestro Santo Fundador siempre nos animó a tener un profundo amor a la Iglesia y en unas de sus meditaciones nos dice "Es necesario que hagan patente a la Iglesia la calidad del amor que le profesan, y que le den pruebas fehacientes de su celo; pues sólo por ella - que es el Cuerpo de Jesucristo- trabajan, y de ella les han constituido ministros, según la orden que Dios les ha dado de dispensar su palabra" (Meditación 201,2) Ante Usted Santo Padre queremos renovar este compromiso de nuestros orígenes.
Santo Padre el 43º Capítulo General que nos abre al nuevo milenio nos está marcando unas líneas de acción no solamente claras sino también desafiantes y creativas. La primera es el tema de la asociación que abre el carisma lasallista a los laicos y a todos aquellos que quieren participar del mismo. Ciertamente en los últimos años ya hemos recorrido un camino en este sentido. El tema de la misión compartida con nuestros colaboradores seglares en el ministerio de la educación cristiana se ha desarrollado de manera extraordinaria en estos últimos 7 años. Lo original del Capítulo actual es el impulso y el reconocimiento de lo ya vivido y el estímulo a reforzar las experiencias ya existentes o abrir nuevos caminos El Capítulo ha precisado también las características propias de la asociación lasallista lo que permitirá a los distintos grupos reconocerse como tales. La misión y la espiritualidad lasallista vividas desde distintas identidades está llamada a cobrar fuerza para que juntos Hermanos y Asociados podamos responder desde el mundo de la educación cristiana a los desafíos del siglo XXI a partir de nuestro servicio educativo a los pobres. Este es precisamente el tema central de nuestro Capítulo.
La segunda línea de acción del Capítulo está siendo en efecto, el servicio educativo de los pobres. El Capítulo nos está invitado a hacer una seria revisión en este sentido para que lo que dio origen a nuestro cuarto voto de asociación para el servicio educativo de los pobres, siga siendo el centro de nuestros intereses y proyectos. Desde los pobres estamos abiertos a todos, pero el punto de partida deben ser ellos. Y si en tiempos del Fundador fueron ellos la mediación que hizo nacer nuestro carisma, la juventud pobre de hoy debe reavivarlo y darle nuevo entusiasmo y sentido a nuestra misión.
La tercera línea fuerza del Capítulo, es nuestra propia identidad de personas consagradas a Dios en comunidad para el servicio educativo de los pobres y desde ellos abiertos al mundo juvenil. Estamos llamados a vivir un estilo alternativo y profético de vida a partir de una mística comunitaria. Esto ha sido siempre nuestra mayor fuerza y riqueza. A la vez como laicos consagrados nos sentimos capaces de comprender el laicado en la Iglesia y compartir con ellos nuestro carisma para la construcción del Reino mediante la educación cristiana. En este sentido el Capítulo nos propone reforzar el compromiso del Instituto en cuatro campos particularmente urgentes: Los Derechos del Niño, la renovación educativa, el anuncio explícito de Jesucristo y nuestra presencia en sociedades multirreligiosas.
Santo Padre, al término de nuestro Capítulo nos anima una gran esperanza. Esperanza que brota de la fe y de la certeza del amor gratuito de Dios siempre cercano que guía la historia de los hombres con sabiduría y amor y en cuya obra estamos comprometidos. Estamos seguros que su palabra será fuente de inspiración y bendiciones para nosotros, nuestro Capítulo, nuestro Instituto y nuestros Asociados. Cuente con nuestro cariño y con nuestra oración. |
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