Queridos Jóvenes Lasalianos:
Queridos jóvenes, les escribo esta carta, teniendo fresco el recuerdo entusiasta de la celebración del Gran Jubileo 2000, en el que participaron ya sea en su escuela, o en su parroquia y algunos, en Roma en agosto de 2000, con ocasión de las Jornadas Mundiales de la Juventud (J.M.J.). En esta ocasión, tuvimos la alegría de recibir en la Casa Generalicia a cerca de mil quinientos jóvenes.
Su movimiento
Gracias a su pertenencia a algún grupo, caracterizado por la vivencia de la fe, el compromiso de servicio y la búsqueda de una experiencia de vida comunitaria, se han incorporado a este gran movimiento juvenil. Estas son tres dimensiones esenciales de la vida cristiana y muy propias de los lasallistas, herederos y discípulos de San Juan Bautista de La Salle, que sirvió a Dios y a los niños pobres de una manera muy sobresaliente.
Si los grupos de Jóvenes lasallistas crecen en número hoy día en el mundo y se crea cada vez más entre ellos una red de amistad profunda, lo debemos a los numerosos Educadores Lasallistas: Hermanos y Asociados, y a los Jóvenes animadores del movimiento. Quiero agradecerles de todo corazón este excelente ministerio que llevan a cabo entre los jóvenes. Ustedes Jóvenes lasallistas, pueden también agradecer al Señor por haber puesto en su camino a unos educadores tan cercanos. Desde hace años, trabajan para crear equipos fraternos de búsqueda y celebración de la fe, equipos que sirven a los niños más pequeños o en dificultades, a los pobres de nuestras sociedades, por medio de compromisos socio-educativos concertados y organizados, con un espíritu de servicio gratuito, el espíritu que conviene a los hijos de un mismo Padre.
Imagino que practicando este servicio, han descubierto el gozo del don de sí mismos y que progresivamente han llegado a captar que las relaciones fundadas en la fraternidad y en el compartir, pueden dar una nueva dimensión a su vida. Al contrario de lo que naturalmente estaríamos tentados a hacer o a lo que cierta cultura quiere hacernos creer y practicar, la clave de la felicidad no está en la posesión inmediata de todo lo que se desea, sino en el don gratuito de la propia persona, de una sonrisa, de su tiempo, de sus talentos y competencias, de su capacidad de amar al otro por lo que él es. Esta conciencia debe ayudarles a tomar las opciones que orienten toda su vida.
Feliz Aniversario
Este año 2001, celebramos el 350 aniversario del nacimiento de San Juan Bautista de La Salle. Es una nueva ocasión para reflexionar en su historia personal, su itinerario, como se dice a veces. Lean su vida, compartan entre ustedes el ejemplo que nos da. Al hacerlo, percibirán en su itinerario el Amor de Dios que le condujo, de una situación de comodidad, a la de un servidor que abandona sus privilegios para darse totalmente al servicio educativo de la juventud pobre. Juan Bautista de La Salle cambió su vida, dio su vida. Como cristiano tomó en serio su fe, siguiendo los pasos de Jesucristo.
En algunos países, entre los ochenta en los que trabajamos, algunos de nuestros alumnos no son cristianos, pero son también nuestros alumnos, nuestros jóvenes exalumnos y nuestros amigos y ciertamente reconocerán en el ejemplo de La Salle la inmensa generosidad de un hombre que quiso servir con todas sus fuerzas a los pequeños, a los niños, a los pobres. Su ejemplo nos invita a trabajar por la justicia, la libertad, el diálogo entre las personas de culturas y de orígenes diferentes, por el bien de nuestras sociedades y de nuestros países. Su vida puede ayudarnos a comprender a Dios como un Padre que ama a todos: hombres y mujeres y nos hace hermanos y hermanas.
Para señalar este 3501 aniversario, ciertos grupos y comunidades han escogido utilizar la cifra 350 como símbolo de un eslogan, de un artículo, de una publicación o de una acción: (por ejemplo buscar 350 becas para huérfanos, organizar una fiesta para 350 niños de la calle, etc...) A ustedes, Jóvenes Lasallistas, les propongo que reflexionen y actúen sobre el tema de los Derechos del Niño. Este tema ha sido considerado como una urgencia educativa por nuestro último Capítulo General, y es también el tema considerado como prioritario por el Comité Permanente de la Misión Educativa Lasaliana. En los Distritos, Subdistritos o Delegaciones, educadores lasallistas, Hermanos o Asociados, van a ser designados para hacer un minucioso estudio de este tema. Su posición de jóvenes en contacto con los más jóvenes, puede aportar mucho. Los Derechos del Niño son lo contrario de todas las formas de explotación o de malos tratos dados a los niños. Los Derechos del Niño nos invitan a crear a nuestro alrededor, el ambiente y las condiciones de una educación completa y digna de hijos e hijas de un mismo Padre. Según los países y las circunstancias, conocemos los inmensos sufrimientos de que son víctimas los niños: países en guerra, familias destrozadas o inexistentes, carencia absoluta de escuelas y hospitales, niños obligados a trabajar, niños refugiados, pobreza económica que engendra otras pobrezas... Confío en que reflexionarán sobre este tema y se comprometerán con otros y con nosotros en favor de los niños.
Jóvenes Lasallistas, en este año 2001, habrá en ciertas regiones del mundo reuniones locales o nacionales. Cito cinco de ellas que son de mi conocimiento: reunión nacional en Reims, Francia, en abril; tres reuniones en Estados Unidos, Distritales o interdistritales: una en Nueva York en julio, otra en Minesota en julio y la tercera en Oregón en julio o agosto. En Sydney, Australia, en diciembre, para la Región Asia-Pacífico. Pongan el alma y el corazón en estas reuniones, participando con el gozo y con la generosidad que les son propias y haciéndolo con un sentimiento de acción de gracias.
Una cita
Donde estén o desde donde peregrinen, prepárense a vivir las Jornadas Mundiales de la Juventud de 2002 que tendrán lugar en Toronto y que también se celebrarán a nivel local. Antes de las J.M.J. los animadores responsables y representantes serán invitados a Québec para vivir una experiencia de servicio, intercambiar sobre el Movimiento de Jóvenes Lasallistas y darle una estructura más sólida. Desde ahora, agradezco a los Jóvenes Lasallistas del Canadá el trabajo de preparación que están realizando.
En este año tan especial para nosotros, los Hermanos del Consejo General se unen a mí para expresarles todo nuestro aliento y nuestra amistad. |