Queridos Hermanos y miembros todos de la Familia Lasaliana:
Pascua es la fiesta de la vida y de la esperanza. Pascua es una invitación a poner en Jesús resucitado nuestra confianza, a pesar de los momentos difíciles que vivimos marcados por la guerra, el terrorismo, la muerte, la injusticia, el dolor, los secuestros, la marginación, la pobreza, el rostro desfigurado de tantos niños/as…
Para nosotros creyentes la Resurrección de Jesús es un signo y un anticipo de la victoria del Dios de la vida sobre los ídolos de la muerte, que nos compromete en la construcción de un mundo más humano en donde todos puedan vivir como hijos e hijas de Dios y como hermanos y hermanas. Como nos dice José Antonio Pagola: La resurrección de Jesús es para nosotros la razón última y la fuerza diaria de nuestra esperanza, lo que nos alienta por trabajar por un mundo más humano. En Jesús resucitado descubrimos la intención profunda de Dios confirmada para siempre: una vida plenamente feliz para la creación entera, una vida liberada para siempre del mal
Que todos los lasallistas, con los ojos abiertos y los corazones encendidos como los discípulos de Emaús, ante el resucitado, hagamos nuestra la llamada de nuestro 44º Capítulo General: Tanto los Hermanos como el conjunto de los lasalianos dedicados a la misión educativa, estamos llamados a afrontar esta realidad de modo que el Reino de Dios, proclamado y realizado en Jesús, transforme el mundo en un lugar de esperanza, justicia, paz y comunión entre las personas (Circular 455, pág. 5).
¡Felices Pascuas de Resurrección!
Fraternalmente en de La Salle.
Hermano Álvaro Rodríguez Echeverría
Superior General
|