Una centena de Jóvenes Lasalianos y de Hermanos de las Escuelas Cristianas se encontraron para celebrar la Pascua en Parmenia:
« Constructores de Cristo, ¡Dios cuenta con vosotros! »
Otra vez más, la Pascua en Parmenia fue un momento rico en compartir, en reflexiones y en oraciones gracias a todos esos jóvenes venidos de los cuatro puntos cardinales de Francia y también del País Vasco español y cómo no, gracias a una excelente organización .
Todo comenzó el sábado por la tarde, cuando todos los equipos se fueron conociendo y descubriendo el hilo conductor de todo el encuentro : « Osar creer, osar decirlo ». Al finalizar la tarde, los jóvenes se reunieron en la capilla para vivir un primer momento de oración gracias a la Celebración del Perdón.
Precedida por la Marcha de las Luces – que se hizo en el patio a causa de la lluvia –, donde se alternaban textos y cantos, la Vigilia Pascual fue un momento muy fuerte y profundo. La lectura del magnífico texto del Génesis estuvo acompañada por la construcción del Altar. Éste, sobrio pero bello, ha sido fabricado por jóvenes con grandes dificultades sociales y escolares (pertenecientes a la Asociación A.J.R.: Avenir Jeunes Reims(Futuro Jóvenes Reims), que se encarga de la reinserción de estos jóvenes, junto con los HEC). Ellos, mediante esta participación, han ayudado a la asamblea en su oración. El Padre Michel, en su homilía, ha insistido en el carácter de gratuidad y el aspecto de reunión inherentes a la Resurrección y a tres ejemplos sobre cómo vivirla en nuestra vida cotidiana. Después de la Vigilia Pascual, el grupo a tenido la posibilidad de probar las especialidades de diferentes partes de Francia ; Reims, Rennes, Lille, Lyon o Saint-Étienne, así como del País Vasco español.
La misa de Pascua fue del mismo modo un tiempo increíble en el fin de semana. La alegría de Cristo Resucitado iluminaba a la asamblea. La homilía del Padre Michel fue vibrante. Osar creer, osar decir la fe de cada uno se puede resumir en cuatro estaciones: Guardar su fe (esto es, vivirla interiormente), descifrarla, traducirla y por último proclamarla. He aquí sin duda el camino de la fe de un creyente, de un cristiano. Osar decir su fe, aquello a lo que te compromete, es un desafío hoy en día, ya que parece que todos a nuestro alrededor nos escuchan y están muy pendientes de lo que hacemos. Pero tenemos los triunfos, las mejores cartas: Nuestro Dios no es una teoría, sino una comunión, un encuentro, un gusto por la misión, un creer en el progreso. Nosotros creemos que cada uno tiene un lugar en la sociedad. Así, la fe puede tomar cualquier forma y la que nosotros podemos darle no existe aún, « así que: creadla ». El silencio que siguió fue impresionante.
Después de un tiempo de pausa, donde cada uno pudo descansar, cantar, caminar y aún charlar, los jóvenes reflexionaron de nuevo sobre la dificultad de proclamar nuestra fe. Después, las oraciones de intención, los cantos de alabanza han puesto fin a la reflexión.
La velada fue un juego con diferentes pruebas ¡como interpretar la llegada de San Juan Bautista De La Salle a Parmenia ! El ambiente era de júbilo total y muy bueno. Finalmente, el encuentro se terminó el lunes por la mañana con un último momento de oración y con las palabras del Hermano Thierry Bonneau : « Sed testimonio ».
(Clémence Wronecki) |